Esta zona cerebral le debe su nombre a Paul Broca, quien la describió en 1864. Su función es permitir la ejecución de los patrones motores para la expresión de cada palabra, articulando el lenguaje hablado y escrito. Por lo tanto, esta área nos provee de los circuitos nerviosos necesarios para la formación de las palabras. Asimismo, participa en la producción del habla. Las personas que sufren de lesiones en esta área (llamada afasia de Broca) tienen dificultades en la expresión del lenguaje.

El área de Broca se conecta con el área de Wernicke (la otra región considerada hasta el momento crucial para el lenguaje en los humanos) mediante un haz de fibras nerviosas, el arcuato. Se encuentra ubicada delante de la porción inferior de la corteza motora primaria izquierda, en la cercanía de la fisura lateral. Está constituida por la porción opercular y triangular del giro frontal inferior. También se conecta con el área motora suplementaria, relacionada con la iniciación del habla.

Según una nueva investigación realizada por Ned T. Sahin y colaboradores, en Universidad de California, en San Diego, publicada en la revista Science, el área de Broca es capaz de computar las dos tareas fundamentales relacionadas con el lenguaje: la elección de la forma gramatical correcta y la organización de los sonidos para expresarla.

Los científicos identificaron patrones de actividad neuronal indicando procesos cerebrales léxicos, gramáticos y fonéticos alrededor de 200, 320 y 450 milisegundos, respectivamente, después de que se mostrase una palabra a los pacientes. Estas mediciones se registraron en todos los participantes y permitieron establecer el tiempo de comprensión, elección y vocalización en seis décimas de segundo. Los resultados sugieren que el área de Broca organiza diferentes pasos como una coreografía perfectamente ajustada a un ritmo muy rápido.

“Una danza que puede ser simplemente indetectable para los niveles de resolución de otros métodos usados con anterioridad”, aseguró el neurocientífico Eric Halgren.

Los registros de la actividad neuronal se realizaron con electrodos ubicados en el área de Broca.

 

Bibliografía:

  • Ardila, A., Bernal, B., & Rosselli, M. (2016). How Localized are Language Brain Areas? A Review of Brodmann Areas Involvement in Oral Language. Archives of clinical neuropsychology: the official journal of the National Academy of Neuropsychologists, 31(1), 112–122. https://doi.org/10.1093/arclin/acv081
  • Sahin, N. T., Pinker, S., Cash, S. S., Schomer, D., & Halgren, E. (2009). Sequential processing of lexical, grammatical, and phonological information within Broca’s area. Science (New York, N.Y.), 326(5951), 445–449. https://doi.org/10.1126/science.1174481
  • Iacoboni, M. (2008). Mirroring People: The New Science of How We Connect with Others. Farrar, Straus and Giroux.

 

Cómo citar esta publicación:

Descripción: Rosler, R. (2014). Área de Broca. Asociación Educar para el Desarrollo Humano. www.asociacioneducar.com/ilustracion-area-broca
Imagen: Kalhofer, P. (2023). Área de Broca. Asociación Educar para el Desarrollo Humano. www.asociacioneducar.com/ilustracion-area-broca
Médico egresado con Diploma de Honor, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires. Médico Neurocirujano, Colegio Argentino de Neurocirujanos. Médico Asistente Extranjero de los Hospitales de París, Francia. Autor y coautor de más de 40 publicaciones científicas. Profesor Titular de Neurofisiología, Carrera de Psicopedagogía, Pontificia Universidad Católica de Buenos Aires. Docente Adscrito a la Cátedra, Departamento de Neurocirugía, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires. Coordinador y Profesor de Neuroanatomía, Maestría en Neuropsicología, Instituto Universitario Hospital Italiano.