La tolerancia a la ambigüedad es una competencia clave para enseñar en aulas diversas y cambiantes. Este artículo analiza su impacto en el bienestar docente, la flexibilidad pedagógica y el aprendizaje de los estudiantes, desde una mirada educativa y basada en evidencia científica.
La diversidad cultural y lingüística que hoy atraviesa a las escuelas plantea nuevos desafíos para el rol docente. Lejos de ser un escenario homogéneo, el aula actual está atravesada por diferencias en experiencias, lenguas, estilos de comunicación y maneras de aprender. El concepto de tolerancia a la ambigüedad ayuda a dar respuesta a este interrogante y se vuelve una competencia esencial para comprender las dinámicas educativas contemporáneas.
¿Qué es la tolerancia a la ambigüedad?
La capacidad de una persona para mantenerse abierta, tranquila y positiva frente a situaciones inciertas, confusas, desconocidas o que no tienen una única respuesta clara. Es una disposición que implica aceptar la incertidumbre sin ansiedad, manejar la falta de información, adaptarse a lo inesperado y responder de manera flexible cuando el contexto educativo presenta dudas, irregularidades o múltiples interpretaciones.
La ambigüedad como parte natural del aprendizaje
El aula está llena de situaciones inciertas, variables y difíciles de predecir, generando escenarios donde no hay respuestas únicas ni caminos lineales, lo que exige del docente una actitud flexible.
El presente estudio
Realizado por Beatriz Peña Acuña, de la Universidad de Huelva (España), y publicado en European Public & Social Innovation Review, este estudio analizó la relación entre la tolerancia a la ambigüedad de los docentes y el aprendizaje de los estudiantes, a partir de una revisión sistemática de diversos estudios previos.
Los resultados más importantes
Los resultados mostraron que los docentes que mejor manejan la ambigüedad participan de procesos educativos más saludables y efectivos. La capacidad de aceptar situaciones inciertas se vincula con una enseñanza más flexible, con menor desgaste emocional y con estudiantes que se sienten más seguros en el aula. A su vez, los profesores con mayor experiencia suelen mostrar más tolerancia a la ambigüedad. Esto sugiere que la práctica sostenida, el contacto con distintos grupos y la exposición a situaciones complejas ayudan a construir una actitud más abierta y adaptativa.
Conclusión
La tolerancia a la ambigüedad no es solo un rasgo deseable: es una condición necesaria para enseñar en sociedades diversas, globalizadas y en permanente transformación. Los docentes que pueden moverse con flexibilidad en escenarios inciertos no solo mejoran su propio bienestar, sino que impactan de manera positiva en el aprendizaje y en la confianza de sus estudiantes. Preparar a los maestros para habitar la incertidumbre con solidez, calma y apertura es una inversión central para la calidad educativa del futuro.
Recomendación para profundizar: Fatiga digital docente: una amenaza a la calidad pedagógica
Para mantenerte al día con los últimos avances científicos
Sumate al canal de WhatsApp de AE, cuyo objetivo es ayudarte a comprender mejor la ciencia y brindarte una fuente de actualización constante, simple y accesible desde tu celular.
Referencia:
- Peña-Acuña, B. (2024). Tolerancia a la ambigüedad por parte de maestros: revisión sistemática [Teachers’ tolerance to ambiguity: A systematic review]. European Public y Social Innovation Review, 9, 1-15. https://doi.org/10.31637/epsir-2024-461
Cómo citar esta publicación: González Caino, P. C. (2025). Tolerancia a la ambigüedad en el aula: clave para enseñar hoy. Asociación Educar para el Desarrollo Humano. https://asociacioneducar.com/blog/tolerancia-a-la-ambiguedad-en-el-aula-clave-para-ensenar-hoy/
Artículos relacionados

