Neurociencias Cognitivas y Neuropsicología de la Esquizofrenia

RESUMEN DEL ARTÍCULO

 

Introducción

La esquizofrenia es uno de los trastornos mentales más complejos y desafiantes para los sistemas de salud, la investigación científica y las familias. Afecta de manera profunda el pensamiento, la percepción, la emoción y la conducta, generando un impacto significativo en la calidad de vida de quienes la padecen y de su entorno cercano.

En las últimas décadas, el desarrollo de las neurociencias cognitivas y la neuropsicología ha permitido ampliar la comprensión de este trastorno, aportando nuevas miradas sobre sus bases neurobiológicas, cognitivas y sociales. Sin embargo, estos avances conviven con límites terapéuticos persistentes y con importantes desafíos a nivel clínico, educativo y de salud pública.

Este artículo revisa evidencia científica reciente para reflexionar sobre qué hemos aprendido, qué seguimos sin resolver y por qué la esquizofrenia exige hoy un enfoque verdaderamente interdisciplinario y centrado en la persona.

 

¿Qué es la esquizofrenia?

La esquizofrenia es un trastorno mental grave, de curso generalmente crónico, que suele manifestarse en la adolescencia tardía o en la adultez temprana. Se caracteriza por la presencia de:

  • síntomas positivos (delirios, alucinaciones),
  • síntomas negativos (apatía, retraimiento social, disminución de la expresión emocional)
  • y alteraciones cognitivas.

A diferencia de visiones reduccionistas del pasado, hoy se reconoce que la esquizofrenia no es una entidad homogénea, sino un síndrome complejo, con múltiples trayectorias clínicas, niveles de funcionamiento y respuestas al tratamiento.

 

El aporte de las neurociencias cognitivas

Las neurociencias cognitivas han contribuido de manera decisiva a comprender los déficits cognitivos asociados a la esquizofrenia. Diversos estudios muestran alteraciones persistentes en funciones como:

  • Atención
  • Memoria de trabajo
  • Velocidad de procesamiento
  • Funciones ejecutivas
  • Cognición social

Estas dificultades no solo aparecen durante los episodios psicóticos, sino que suelen mantenerse en fases de estabilidad clínica, afectando el desempeño académico, laboral y social.

Desde esta perspectiva, la esquizofrenia no puede entenderse únicamente como un trastorno de los síntomas psicóticos, sino también como un trastorno del procesamiento cognitivo, con implicancias directas en la autonomía y la inclusión social.

 

Neuropsicología y evaluación clínica

La neuropsicología ha permitido desarrollar herramientas más precisas para evaluar el perfil cognitivo de las personas con esquizofrenia. Estas evaluaciones aportan información clave para:

  • Detectar dificultades tempranas
  • Diferenciar subtipos funcionales
  • Diseñar planes de intervención personalizados
  • Evaluar la evolución del funcionamiento cognitivo

Sin embargo, uno de los grandes desafíos actuales es integrar sistemáticamente la evaluación neuropsicológica en la práctica clínica habitual, algo que todavía no ocurre en muchos sistemas de salud.

 

El rol de la neurobiología y la dopamina

Desde el punto de vista neurobiológico, la esquizofrenia se ha asociado históricamente a alteraciones en los sistemas dopaminérgicos. Si bien esta hipótesis permitió el desarrollo de tratamientos farmacológicos eficaces para reducir síntomas positivos, hoy se reconoce que el trastorno involucra múltiples sistemas neuroquímicos y circuitos cerebrales.

Las técnicas de neuroimagen han mostrado alteraciones en regiones relacionadas con el procesamiento cognitivo, la regulación emocional y la integración de la información. Sin embargo, estos hallazgos aún no se traducen en biomarcadores diagnósticos claros ni en tratamientos radicalmente nuevos.

 

Límites de los tratamientos actuales

A pesar de los avances científicos, los tratamientos disponibles presentan limitaciones importantes:

  • Los fármacos suelen ser eficaces para los síntomas positivos, pero menos para los síntomas negativos y cognitivos.
  • Muchos pacientes experimentan efectos secundarios significativos.
  • La mejora clínica no siempre se traduce en una mejora funcional real.

Esto ha llevado a replantear el objetivo del tratamiento: no solo reducir síntomas, sino mejorar la calidad de vida, la autonomía y la participación social.

 

Salud mental, desigualdad y exclusión

La esquizofrenia no puede analizarse por fuera de su contexto social. Las personas que la padecen suelen enfrentar estigmatización, exclusión educativa y laboral, y barreras de acceso a servicios de salud adecuados.

Desde una mirada de salud pública, el trastorno pone en evidencia la necesidad de políticas integrales, que articulen atención clínica, apoyo psicosocial, educación, trabajo y acompañamiento familiar.

 

La importancia del abordaje interdisciplinario

La evidencia actual coincide en un punto central: ningún enfoque aislado es suficiente. La esquizofrenia requiere un abordaje que integre:

  • Psiquiatría
  • Psicología clínica
  • Neuropsicología
  • Trabajo social
  • Educación y psicoeducación
  • Políticas públicas de salud mental

Este enfoque interdisciplinario no solo mejora los resultados clínicos, sino que reduce la carga emocional sobre las familias y favorece procesos de inclusión más sostenibles.

 

Conclusiones

Los avances en neurociencias cognitivas y neuropsicología han ampliado de manera significativa la comprensión de la esquizofrenia, especialmente en lo que respecta a los déficits cognitivos y su impacto funcional. Sin embargo, persisten importantes desafíos diagnósticos, terapéuticos y sociales.

La esquizofrenia nos recuerda que la salud mental no es solo una cuestión biológica, sino también educativa, social y ética. Abordarla de manera integral implica reconocer la complejidad del trastorno, superar miradas reduccionistas y construir sistemas de atención más humanos, inclusivos y basados en evidencia.

En definitiva, avanzar en salud mental no es solo desarrollar nuevas tecnologías o tratamientos, sino garantizar condiciones de vida dignas, acompañamiento continuo y oportunidades reales de participación social para quienes conviven con estos diagnósticos.

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ARTÍCULO COMPLETO

Autor:

  • Nicolás Parra Bolaños
    Asociación Educar para el Desarrollo Humano.
 

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Cómo citar esta publicación: Parra Bolaños, N. (2025). Neurociencias Cognitivas y Neuropsicología de la Esquizofrenia. Lexenlace: Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Educación Comercial y Derecho, 2(4), 395-407. https://doi.org/10.63644/033tjv05
https://orcid.org/0000-0002-0935-9496
Investigador Senior de Asociación Educar para el Desarrollo Humano e Investigador del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias, Colombia) | Psicólogo | Máster en Neuropsicología y Educación | Doctor en Ciencias de la Educación | Autor y coautor de más de 70 publicaciones científicas | Revisor invitado en más de 20 revistas indexadas | Parte del Equipo de Coordinadores del exitoso libro: "Una Historia de las Ciencias de la Conducta (Vol. I y II)", con más de 350.000 visitas digitales.