El manejo de las emociones es fundamental para nuestra vida. Por ello, tener herramientas para moldearlas en determinados momentos de estrés es muy positivo a la hora de lidiar con distintas situaciones.
  • 07 de Abril de 2016

Trucos cotidianos para despertar emociones positivas

Todos sabemos que las emociones son importantes en nuestras vidas y poder gestionarlas adecuadamente es una habilidad fundamental para lograr el bienestar. Pequeños trucos cotidianos pueden ayudarnos a lograr despertar aquellas que nos ponen de buen ánimo.

Si por un momento nos pusiéramos a hurgar en nuestra memoria recuerdos de situaciones placenteras, sin darnos cuenta estaríamos influenciando en el sistema atencional para que se dirija a recorrer vías neuronales que nos permitan rememorarlos y al hacerlo podremos sentir placer.

Es por ello que el proceso anterior puede convertirse en un sencillo ejercicio periódico orientado a mejorar el estado emocional. Además, como no es posible tener emociones opuestas, contamos con una herramienta útil para emplear en aquellas situaciones en las que necesitamos salir de un estado de ánimo inadecuado. Sin embargo, podemos ir aún más lejos y no solo recordar sino también darnos espacios en los cuales escribir estos remembranzas en un cuaderno. De este modo, podremos leerlos y con un menor esfuerzo traerlos a la mente, auxiliándonos cuando estemos muy comprometidos emocionalmente y nos cueste dirigir la atención para evocar las vivencias positivas.

Al acordarnos o leer sobre momentos felices el cerebro liberará neurotransmisores del placer y esto fomentará el surgimiento de emociones relacionadas con los mismos. En la Universidad de Newark, en New Yersey, Estados Unidos, se pudo observar cómo se produce este fenómeno en los cerebros de un grupo de voluntarios.

Los investigadores les pidieron a los participantes del estudio que pensaran en escenarios en los que se hubieran sentido felices y en otros emocionalmente neutros. Ante los buenos recuerdos los escáneres mostraron una clara activación del circuito de recompensa cerebral, relacionado con la sensación de placer, que involucra a regiones como el área tegmental ventral, el núcleo accumbens y la liberación de dopamina, así como también el área cingular anterior, relacionada con el estado de alerta.

La posibilidad de dirigir conscientemente la atención es una herramienta básica de gestión emocional. Esto no significa que debamos huir de las emociones (ya que todas cumplen la función de avisarnos cómo percibimos y evaluamos algo) sino que evitemos quedarnos enquistados en ellas. Sentirnos molestos o enojados está bien si alguien hizo algo que nos afectó, pero desde el enojo poco podremos hacer para solucionar el problema.

Tal como lo presentó el neurocientífico Antonio Damasio, tenemos emociones de fondo o estados emocionales de base que hacen que tendamos hacia el optimismo o hacia desánimo, y, debido a esto, es que aprender a lograr mantener durante el día emociones más positivas es importante porque nos favorecen a la hora de afrontar las cosas de un modo óptimo.

Por ejemplo, pensar cada dos horas en circunstancias favorables que nos suceden a lo largo del día nos permite entrenar a nuestro cerebro para estar atento a ellas. Asimismo, es una excelente opción dedicar un rato a la noche para pensar en ellas, como también hablarlo con la pareja, hijos o amigos. Del mismo modo, es una elección positiva aprender a dirigir la atención de modo consciente a los hechos provechosos en los espacios educacionales y laborales como una rutina diaria.

Pero además de pensar en buenos momentos, mirar fotografías de las vacaciones, momentos con amigos y de seres queridos también llevan al cerebro a sentir placer.

En la Universidad de California (UCLA), en Los Ángeles, se sometió a un grupo de mujeres que tenían una buena relación de pareja a recibir en sus brazos una sensación dolorosa a la par que veían imágenes de objetos, personas desconocidas y de sus parejas. Cuando el estímulo era acompañado de la posibilidad de observar las fotos de la pareja, las mujeres expresaron cómo los índices de dolor se redujeron notablemente. La auto-percepción del menor nivel se correspondía con la disminución en la actividad de la corteza cingular anterior, relacionada ―como vimos anteriormente― con la atención. En este caso también la corteza prefrontal ventromedial, una región cerebral que nos permite ser conscientes de las respuestas emocionales, mostraba un aumento de su actividad.

En otras investigaciones se pudo encontrar que las representaciones mentales de personas importantes para nuestras vidas producen efectos similares a los creados por la presencia real de ellos.

Tener en el escritorio, billetera, cartera, celular, etc., fotos de los seres queridos y dedicarnos un tiempo a mirarlas lleva al cerebro sentir el mismo placer y seguridad que el estar junto a ellos. En situaciones de ansiedad, nerviosismo, estrés y sobre-exigencias contar con la imagen de quienes queremos nos hace considerarnos acompañados y da una caricia relajante a toda la UCCM (Unidad Cuerpo Cerebro Mente).

Nuevos estudios arrojaron que hasta las fotos de animales pequeños generan emociones placenteras. En la Universidad de Hiroshima, en Japón, se dividió a un grupo de voluntarios en dos y a ambos se les pidió cumplir con diferentes tareas que implicaban atención, eficacia, coordinación y cuidado. Una de ellas era del estilo del juego Operación en la que debían sacar con pinzas del cuerpo de un “paciente” piezas muy pequeñas.

Luego de una primera ronda de actividades, a un grupo se le mostró fotografías de animales bebés y al otro, de animales adultos. Después de ello volvieron a las actividades y se encontró que quienes habían visto imágenes tiernas mejoraron su precisión, ponían más cuidado en lo que hacían y, al final de todas las pruebas, lograron mejores resultados.

El organismo está preparado para responder a estímulos y cuando los mismos despiertan emociones positivas nos llevan a optimizar el estado emocional y con ello a mejorar la expresión de todas las funciones del cerebro.

Todo lo antes expuesto son pequeños trucos para despertar emociones positivas de un modo práctico, y si bien desarrollar habilidades de gestión emocional es algo más complejo, no aplicar y aprovechar algunas estrategias sencillas sería un desperdicio.

Aulas y oficinas con imágenes que nos permitan personalizarlas y lleven a nuestro cerebro a sentirse a gusto, así como espacios en esos lugares y en casa para contar cosas buenas es algo sencillo de hacer y confiere amplios beneficios.


Bibliografía:

  • Speer, M. E., Bhanji, J. P., & Delgado, M. R. (2014). Savoring the past: positive memories evoke value representations in the striatum. Neuron, 84(4):847-56. doi: 10.1016/j.neuron.2014.09.028
  • Nittono, H., Fukushima, M., Yano, A., & Moriya, H. (2012). The power of Kawaii: viewing cute images promotes a careful behavior and narrows attentional focus. PLoS One, 7(9):e46362. doi: 10.1371/journal.pone.0046362
  • Eisenberger, N. I., Master, S. L., Inagaki, T. K., Taylor, S. E., Shirinyan, D., Lieberman, M. D., & Naliboff, B. D. (2011). Attachment figures activate a safety signal-related neural region and reduce pain experience. PNAS, 108(28):11721-11726. doi: 10.1073/pnas.1108239108