El enojo es una emoción básica, innata y universal por lo que todos lo sentimos, siendo indispensable para nuestra supervivencia. Viene en nuestro combo genético, como respirar. ¿Acaso le dirías a alguien “no está bien respirar”?

Trampas del enojo

Autor Lic. Rocio González
Fecha 08 de Junio de 2021

El enojo es una emoción básica, innata y universal por lo que todos lo sentimos, siendo indispensable para nuestra supervivencia. Viene en nuestro combo genético, como respirar. ¿Acaso le dirías a alguien “no está bien respirar”? 

 

El enojo no es un estorbo, es una señal de nuestra sabia naturaleza interna que nos está mostrando cómo interpretamos una situación. Es una brújula que nos marca una dirección. 

 

Aunque creas que la solución para el enojo sea evitar expresarlo, la mala noticia es que precisamente es esto lo que empeora la situación. La buena noticia es que podemos aprender a expresarlo de forma saludable. La conciencia trae presencia y libertad de acción. Conectarnos con él nos permite descubrir emociones que no nos atrevemos a reconocer porque nos confrontan con nuestra vulnerabilidad, con una visión de nosotros mismos que no podemos tolerar. El conectar con esas emociones de base desarticula la necesidad de reaccionar y nos da la libertad para tomar acción responsable, siendo auténticos y conectando genuinamente con los demás.

 

 

Bibliografía:

• Brown, B. (2016). El poder de ser vulnerable. Urano.

• Ekman, P. & Dalai Lama. (2010). Sabiduría Emocional. Kairos.