Como sabemos que “La práctica hace al maestro”, nuestro desafío como docentes del siglo XXI es reconocer que los cerebros de los alumnos son únicos y maravillosos para aprovechar al máximo su potencial y lograr que amen aprender.
  • 20 de Septiembre de 2019

¿Cómo hacemos para que los alumnos recuerden nuestras clases?

A partir de la frase popular “La práctica hace al maestro” sabemos por experiencia que para formar la memoria a largo plazo y se conecten las neuronas debemos propiciar espacios en los cuales los alumnos puedan practicar muchas veces y de diferentes maneras lo que les enseñamos en clase.

A continuación, veremos 3 tips para que nuestros estudiantes recuerden la información brindada en clase:

Practicar de manera gradual y variada

Es fundamental que la información de la clase se practique de manera gradual y que podamos darles a los chicos la opción de “elegir” entre distintas actividades. Planificar una clase con consignas variadas donde existan muchas opciones de elección y ejerciten los contenidos trabajados de acuerdo a sus habilidades, gustos y preferencias los ayudará a recordar y almacenar la información en la memoria a largo plazo.

Planificar actividades variadas dentro del aula

Debemos recordar que aprendemos mejor a través de los sentidos sensoriales. Una clase que incluya actividades que estimulen el gusto, el tacto, el olfato, la vista y la audición hará que nuestros alumnos puedan repetir lo aprendido de manera creativa. Por ejemplo, canciones inventadas con ritmos conocidos; organizadores visuales; videos; imágenes; mapas conceptuales; baile; música dentro del aula y olores que despierten la curiosidad y el interés. Ayudarlos a manipular la información con contenidos relevantes y con actividades significativas hará que recuerden lo aprendido.

Autogestión

Es importante pedirles a los estudiantes que razonen y pongan en sus propias palabras lo aprendido durante la clase. Tenemos que enseñarles a ser independientes y a manipular la información de manera creativa de modo que puedan hacer sus propios resúmenes; tomen sus notas; escriban los datos y palabras usando colores; dibujos; historietas; memes; etc. Es sustancial que practiquen lo aprendido de diversas maneras y con múltiples estrategias y actividades. 

Como docentes debemos ayudar a nuestros alumnos a conocer cómo funciona y cómo aprende mejor su cerebro.


Bibliografía:

  • Rosler, R. (2014). Clases cerebralmente amigables para que sus alumnos recuerden lo que usted les enseña. Asociación Educar para el Desarrollo Humano. Recuperado de: https://asociacioneducar.com/clases-cerebralmente-amigables-1
  • Gonzalez, W. G. Zhang, H., Harutyunyan, A., & Lois, C. (2019). Persistence of neuronal representations through time and damage in the hippocampus. Science, 365(6455), 821-825. DOI: 10.1126/science.aav9199

Imagen: Designed by Freepik