Llevar adelante la práctica de recuperación antes y después de la clase es un método que no demanda demasiado tiempo y puede generar muy buenos resultados en sus alumnos.
  • 24 de Julio de 2019

Cómo lograr aprendizajes “neuropoderosos” (tercera parte)


Leer: primera partesegunda parte.


La práctica de la recuperación antes y después de la clase estimula el aprendizaje

Diferentes investigaciones demuestran que los pretests (o sea las prácticas de recuperación) mejoran la comprensión de la clase.

Los pretests antes de una clase:

  • Involucran a los alumnos con la clase y los preparan para pensar sobre los contenidos venideros.
  • Proveen una oportunidad de saber qué conocen nuestros alumnos sobre el tema que vamos a enseñar.
  • Nos permite confeccionar nuestra clase “a medida” de los conocimientos previos de nuestros alumnos.

Un dato importante:

  • La práctica de recuperación antes de la clase mejora la comprensión del alumno en el corto plazo.
  • La práctica de la recuperación después de la clase mejora la comprensión del alumno en el largo plazo. 

Por este motivo es ideal utilizar la práctica de la recuperación antes y después de la clase.

La práctica de la recuperación estimula el aprendizaje cuando son los alumnos los que generan sus propias preguntas

A veces los alumnos generan sus propias preguntas para prepararse para un examen. ¿Esta preparación de preguntas mejora el aprendizaje de los alumnos?

¡Sí! Existen investigaciones que demuestran que cuando los alumnos generan sus propias preguntas esto es beneficioso para su aprendizaje.

En una investigación se observó que tanto las preguntas generadas por los alumnos como las realizadas por sus docentes estimularon más el aprendizaje que leer una y otra vez los contenidos.

Pero debo darle dos advertencias:

  1. Las preguntas generadas por los alumnos requieren de más tiempo.
  2. Los alumnos predicen que recordarán más luego de las preguntas que generan ellos que luego de las preguntas realizadas por sus docentes, pero las investigaciones demuestran que el recuerdo es igual en ambos tipos de preguntas.

Se sugiere que si los alumnos van a generar sus propias preguntas es conveniente que trabajen con un compañero y ambos, en forma independiente, sugieran preguntas y luego le “tomen un examen” con sus preguntas a su compañero y que también discutan cómo sus preguntas fueron similares o diferentes. 

Existen investigaciones que demuestran que enseñarle a alguien mejora el aprendizaje. En otras palabras, si un alumno le enseña a otro alumno, ¡está realizando una práctica de recuperación!

Como todos sabemos este beneficio de aprender gracias a la enseñanza se aplica a todos los que nos dedicamos a la docencia. Habiendo enseñando nuestros contenidos múltiples veces a nuestros alumnos, los conocemos como la palma de nuestra mano.

La práctica de recuperación estimula más el aprendizaje que la realización de mapas conceptuales

A veces la práctica de recuperación puede parecer como un procedimiento pasivo. Podemos pensar que nuestros alumnos necesitan hacer algo “activo” sino el aprendizaje no ocurrirá.

Sin embargo, diferentes investigaciones han demostrado que el hecho de que nuestros alumnos estén activos no implica automáticamente que estén aprendiendo.

Durante un estudio se comparó a alumnos que realizaban mapas conceptuales con aquellos que realizaban práctica de recuperación. Mientras realizaban los mapas conceptuales se les pidió a los alumnos que crearan nodos alrededor de un concepto central formando una red. En esta investigación se le pidió a un grupo de alumnos que hicieran mapas conceptuales sobre un tema y a otro grupo de alumnos que escribieran todo que lo que podían recordar luego de leer un texto.

Una semana después los alumnos que hicieron la práctica de recuperación recordaron más (67%) comparado con aquellos alumnos que hicieron mapas conceptuales (45%).

Involucre a todos los alumnos en la práctica de recuperación y no tan solo a uno o dos alumnos

Muchos docentes ya utilizan la práctica de recuperación en el aula haciendo preguntas en forma individual a algunos alumnos durante la clase.

Pero este tipo de preguntas no garantizan que todos se involucren en la práctica de recuperación. A aquellos a los que no se les hace la pregunta no se ponen, necesariamente, a pensar en la respuesta.

Una investigación ha demostrado que cuando un alumno se involucra en una práctica de recuperación en forma encubierta (en su cabeza, no en forma verbal o escrita) su aprendizaje no se incrementa.

Por esto es importante que todos los alumnos escriban o compartan verbalmente sus respuestas en forma individual.

Cuando se trata del aprendizaje la codificación y la recuperación van de la mano

La codificación es una parte importante del aprendizaje pero tenemos una tendencia a focalizar TODO nuestro esfuerzo solamente en la codificación.

Aun en contenidos complejos como anatomía o química deberíamos pasar menos tiempo en codificar y más tiempo en recuperar.

Si seguimos intentando de “embutir” información en los cerebros de nuestros alumnos antes de que se realice una recuperación nuestros alumnos tendrán dificultades para mantener el registro mental de nuestros contenidos.

Por lo tanto, ¡sí!, comience con la codificación: presente material, videos, etc. Pero trate de intercalar prácticas de recuperación durante la codificación, no sólo cuando todos los contenidos ya han sido embutidos en el sistema nervioso de sus alumnos.

Piénselo de esta manera: la práctica de recuperación ayuda a sus alumnos a codificar, o sea que cuando sus alumnos están recuperando también están codificando.

Utilice la práctica de recuperación para estimular el aprendizaje y simplificar la enseñanza

Un primer paso para simplificar su enseñanza: empiece con moderación. ¿Cómo? Acorte su clase teórica y alargue la práctica de recuperación, pregúnteles a sus alumnos qué saben.

Otro consejo, mantenga las prácticas de recuperación cortas. Cuanto más cortas sean, más fáciles les parecerán a sus alumnos (pero manteniendo una dificultad deseable).

Tercer consejo: lo estimulo a que usted, estimado lector o lectora, haga prácticas de recuperación. Detenga la lectura y escriba todo lo que recuerda de lo que leyó hasta ahora y siga haciendo esto mientras lea estas notas. Yo practico lo que predico y espero que usted también.

Recargando

La práctica de recuperación dura unos pocos minutos. ¿Cómo puede incorporar una de estas estrategias en su aula y comenzar con moderación mañana?


Referencia bibliográfica:

  • Roediger, H. L., & Karpicke, J. D. (2006). Test-enhanced learning: taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3), 249-55. doi: 10.1111/j.1467-9280.2006.01693.x

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