La práctica de recuperación es una estrategia de aprendizaje, no una estrategia de evaluación. En este proceso se utilizan los errores como un camino para mejorar el proceso de aprendizaje de los alumnos.
  • 10 de Julio de 2019

Cómo lograr aprendizajes “neuropoderosos” (segunda parte)


Leer primera parte: clic aquí.


La práctica de recuperación no es lo mismo que la evaluación formativa o sumativa

La evaluación formativa es cuando monitoreamos cómo progresa el aprendizaje de nuestros alumnos. Este tipo de evaluación es una estrategia para ver si “las cosas van por el buen camino”.

Es como insertar un escarbadientes para ver cómo se está haciendo el horneado de una torta.

La evaluación sumativa es cuando descubrimos qué es lo que los alumnos han aprendido mediante diferentes formas de medición.

Esto es como paladear una torta luego de hornearla mientras pensamos qué podemos modificar en la receta la próxima vez que la hagamos.

La práctica de recuperación es el proceso de aprender cómo romper un huevo (¡literalmente!), cómo medir los ingredientes y cómo mezclarlos correctamente. En este proceso aceptamos los errores en vez de poner énfasis en la perfección porque los desafíos son algo positivo para el aprendizaje de nuestros alumnos.

Por supuesto que existen diferencias y similitudes entre la práctica de recuperación, la evaluación formativa y la evaluación sumativa:

  • Similitudes: las tres requieren de la recuperación.
  • Diferencias: la práctica de recuperación no requiere de puntuación. Es una oportunidad sin riesgos para los alumnos durante la cual pueden experimentar, ser desafiados y mejor a lo largo del tiempo.

Estrategias de práctica de recuperación

Descarga cerebral

Esta simple estrategia tiene un gran impacto en el aprendizaje de los alumnos:

  1. Detenga su clase.
  2. Pídale a sus alumnos que escriban todo lo que recuerdan sobre su clase.
  3. Luego continúe con su clase.

Diferentes investigaciones han demostrado que las descargas cerebrales estimulan en los alumnos:

  • El aprendizaje de los contenidos.
  • La organización del conocimiento.
  • El razonamiento.

Una recomendación adicional para tener en cuenta:

Proporcione el tiempo que usted estime necesario para la descarga cerebral en su clase. Dependiendo del tema y de sus alumnos, puede llevarles 30 minutos (o más) para escribir todo lo que recuerdan.

Aún cuando recuperen solamente una porción de lo que saben, esto también estimulará el aprendizaje de la información relacionada que no pudieron recuperar.

¿Qué deben hacer los alumnos luego de una descarga cerebral? ¡Simplemente continuar con la clase! No es necesario calificarlos ni hacer una discusión grupal. Solamente agradecerles que se hayan involucrado en la práctica de recuperación.

Deles la oportunidad de que obtengan retroalimentación de sus pares. Pídales a sus alumnos que intercambien sus descargas cerebrales con un compañero durante tres minutos, que dicho compañero agregue algo nuevo que no estaba escrito en la descarga y luego la devuelva. Este es un tipo de retroalimentación rápida e instantánea.

Recargando

Ahora que ha recibido más información sobre la práctica de la recuperación, ¿cómo se la describiría a sus alumnos?

Dos cosas: una estrategia rápida para el comienzo, el medio y el final de la clase

Analicemos una práctica de recuperación que se denomina “dos cosas”.

En cualquier momento de la clase, deténgase y pídale a sus alumnos que escriban dos cosas sobre un tópico específico. Por ejemplo, “escriba dos cosas”:

  • Qué aprendió hasta ahora hoy.
  • Qué aprendió ayer (o la semana pasada).
  • Sobre las que quisiera aprender más.
  • Sobre ejemplos de su propia vida que se relacionen con la clase de hoy.

Luego simplemente siga con su clase. De esta forma la práctica de recuperación puede tardar unos dos o tres minutos.

Atención: puede ser que sus alumnos en forma automática le quieran entregar las hojas donde escribieron esta práctica de recuperación. Es en este momento que debe explicarles y enfatizar que “dos cosas” es una estrategia de aprendizaje y no una estrategia de evaluación.

Dos beneficios adicionales de “dos cosas”:

  1. Al recuperar dos cosas los alumnos tienen apuntes que pueden guardar y utilizar en el futuro sin tener que tomar apuntes mientras usted da clase.
  2. Luego de esta práctica de recuperación pídales a los alumnos que de a pares intercambien sus “dos cosas”. Al compartir sus “dos cosas” pueden confirmar si están correctas y aprenden más conceptos que no escribieron de sus compañeros.

Recargando

La próxima vez que esté leyendo un libro pregúntese, “¿Qué dos cosas aprendí de este libro?”. Luego escríbalas en una hoja.

Toma de recuperación: un poderoso giro con respecto a la tradicional toma de apuntes

¿Qué hacen sus alumnos durante su clase? ¿Están escuchando? ¿Discutiendo? ¿Recuperando? ¿Tomando apuntes?

Es bastante probable que sus alumnos estén tomando apuntes. ¿Por qué? Tomar apuntes le ayuda a los alumnos a organizar la información y le provee un registro de los temas que deben estudiar en sus casas.

Pero no todos los alumnos saben tomar buenos apuntes. Pueden tener una tendencia a transcribir literalmente todo lo que el docente dice o tener dificultades para identificar cuáles son los conceptos más importantes que merecen ser apuntados.

¿Cómo puede convertir la toma de apuntes en una práctica de recuperación? Estos son los pasos:

  1. Dé su clase como lo hace usualmente. Pídale a sus alumnos que la escuchen y participen, pero no pueden tomar apuntes (¡aún!).
  2. Detenga su clase. Pídales a sus alumnos que escriban cuáles fueron los temas más importantes que usted explicó.
  3. Dele a sus alumnos retroalimentación acerca de estos temas importantes o pídales que compartan entre ellos lo que escribieron.
  4. Continúe con su clase.

¿Notó el pequeño cambio? En vez de tomar apuntes durante la clase, los alumnos recuperaron los apuntes cuando usted detuvo su clase. Este pequeño cambio modificó una toma de apuntes a la carrera (tal vez un poco desorganizada) en una toma de recuperación, que se convierte en apuntes para los alumnos después de la clase.

Otra forma de hacerlo es que los alumnos generalmente toman apuntes mientras leen un libro (o mientras lo releen). En esta estrategia los alumnos se focalizan en que la información entre en su memoria de largo plazo. Pero los alumnos pueden modificar su toma de apuntes mediante la toma de recuperación también fuera del aula:

  • Los alumnos leen el libro.
  • Cada cierto período de tiempo los alumnos cierran el libro.
  • Luego los alumnos hacen una toma de recuperación.
  • Los alumnos abren nuevamente el libro y siguen leyendo.

Referencia bibliográfica:

  • Roediger, H. L., & Karpicke, J. D. (2006). Test-enhanced learning: taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3), 249-55. doi: 10.1111/j.1467-9280.2006.01693.x

Imagen: Flaticon