Las neuronas que liberan norepinefrina se denominan noradrenérgicas; y las que liberan epinefrina, adrenérgicas.
  • 10 de Febrero de 2014

Ilustración neurociencias: Norepinefrina (noradrenalina) y epinefrina (adrenalina)


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En 1946 el biólogo alemán Von Euler descubrió la norepinefrina (o noradrenalina por su Denominación Común Internacional -DCI-). Se la relaciona con la puesta en “máxima alerta” de nuestro cuerpo; es sumamente importante su presencia en el sistema nervioso simpático porque incrementa la tasa cardíaca y la presión sanguínea. Las glándulas adrenales son quienes la liberan en el torrente sanguíneo, junto con su pariente cercano la epinefrina (o adrenalina, por su nombre DCI). Ambas son también importantes para la formación de memorias.

Las neuronas que liberan norepinefrina se denominan noradrenérgicas; y las que liberan epinefrina, adrenérgicas. Muchos investigadores utilizaban los términos noradrenalina y adrenalina hasta que un laboratorio farmacéutico registró “Adrenalina” como nombre comercial.

Desbalances en este neurotransmisor (que esté muy alto o muy bajo) tiene como consecuencias alteraciones en el estado de ánimo. Se sabe que la cocaína y las anfetaminas incitan la liberación de noradrenalina en la sinapsis y disminuyen su reabsorción. El efecto neto es que se produce un estado de alerta y de excitación continuo e intenso.

Anatómicamente, las neuronas noradrenérgicas se originan en ambos locus coeruleus y en el campo tegmental lateral. Los axones de las neuronas en el locus coeruleus actúan sobre los receptores adrenérgicos en la amígdala cerebral, la circunvolución del cíngulo, el giro cingulado, el hipocampo, el hipotálamo, el neocórtex, la médula espinal, el cuerpo estriado y el tálamo.

Por otra parte, los axones de las neuronas del campo tegmental lateral actúan, por ejemplo, sobre los receptores adrenérgicos del hipotálamo. Esta estructura explica algunos de los usos clínicos de la norepinefrina, ya que una modificación del sistema afecta a grandes áreas del cerebro.


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