La acetilcolina tiene muchas funciones: actúa en las uniones y en las estimulaciones neuromusculares, así como también en la inervación visceral parasimpática. Asimismo, se encuentra en el sistema nervioso central y particularmente implicada en los circuitos de la memoria, la recompensa y los circuitos extrapiramidales.
  • 27 de Enero de 2014

Ilustración neurociencias: Acetilcolina (ACh)


Ilustración de uso libre, sólo se pide citar la fuente (Asociación Educar).


En 1914, Henry Hallett Dale aisló y caracterizó farmacológicamente a la acetilcolina (ACh), un neurotransmisor (el primero que se identificó) que fue confirmado posteriormente por Otto Loewi. Por este trabajo, ambos recibieron, en 1936, el Premio Nobel de Fisiología y Medicina.

La acetilcolina tiene muchas funciones: actúa en las uniones y en las estimulaciones neuromusculares, así como también en la inervación visceral parasimpática. Asimismo, se encuentra en el sistema nervioso central y particularmente implicada en los circuitos de la memoria, la recompensa y los circuitos extrapiramidales. Además, participa en la programación del sueño REM (movimientos oculares rápidos).

En el nivel muscular, actúa como un excitador cuya función principal es provocar la contracción de los músculos. El veneno botulina tiene un derivado llamado bótox actualmente muy conocido, pues se usa para eliminar temporalmente las arrugas que funciona bloqueando la acetilcolina y causando parálisis.

La nicotina, al igual que la muscarina, es una sustancia colinérgica que actúa incrementando la actividad de ciertos receptores de acetilcolina. Por el contrario, la atropina y la escopolamina actúan bloqueando dichos receptores. La atropina y la escopolamina son agentes anticolinérgicos.

Asimismo, la histamina actúa disminuyendo la acción de la acetilcolina; por lo tanto, si tomamos antihistamínicos reduciremos su acción por lo que mejorarían algunas enfermedades como la distonía, caracterizada por una contracción continua de los músculos.

La acetilcolina desempeña un papel importante en la formación de memorias en el hipocampo. De hecho, en los pacientes con Alzheimer se han encontrado bajos niveles de este neurotransmisor en el núcleo de Meynert.


Bibliografía:

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