Algunas veces cuando sentimos hambre nos damos cuenta de que nuestro humor va cambiando y que una emoción de enojo se va apoderando de nosotros. Un nuevo estudio presenta cómo podemos pasar de la necesidad de comer a estar irritados.
  • 04 de Julio de 2018

¿Tener hambre nos predispone al mal humor?

Todos sabemos que en algunas ocasiones cuando sentimos hambre vemos cómo nuestras emociones y percepciones van cambiando y que nuestro mal genio o mal humor se va poniendo de manifiesto.

Para comprender hasta qué punto afecta a nuestro humor la sensación de hambre, la psicóloga Jennifer MacCormack y su equipo del departamento de psicología y neurociencia, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, realizaron una serie de investigaciones.

En primera instancia, llevaron adelante dos experimentos en línea de los que participaron más de 400 personas a quienes se les pidió que reportaran cuánta hambre sentían antes de mostrarles imágenes pensadas para provocar sentimientos positivos, negativos y neutros. Luego se les presentó una imagen ambigua, un pictograma chino y se les solicitaba que lo calificarán en una escala de siete puntos cuan agradable o desagradable les parecía.

Los investigadores encontraron que quienes estaban más hambrientos eran más propensos a calificar las pictografías chinas ambiguas como negativas, aunque sólo después de haber sido precedidas de imágenes negativas. No hubo efecto para las imágenes neutrales o positivas.

MacCormack consideró que las imágenes negativas proporcionaron un contexto para que las personas interpretasen sus sentimientos de hambre con la percepción de que los pictogramas eran desagradables.

El tercer experimento involucró a más de 200 estudiantes universitarios. A Algunos de ellos se les pidió que ayunaran y a otros que comieran antes de ir al laboratorio.  A la mitad se les solicitó que realizaran un ejercicio de escritura diseñado para dirigir su atención a sus emociones y sensaciones corporales. Luego todos los voluntarios debieron completar un ejercicio tedioso en una computadora que fue programada para colgarse justo antes de que pudieran completar la actividad. Cuando esto sucedía, uno de los investigadores ingresaba a la sala y culpaba al estudiante de la falla en el ordenador.

Como paso final llenaron cuestionarios sobre sus emociones y su percepción de la calidad del experimento. Los que estaban en ayunas y no habían pasado por la actividad de llevar su atención a las emociones, reportaron mayor cantidad de emociones desagradables como sentirse estresados, enojados y molestos. Además consideraron que el investigador era alguien muy severo. Por el contrario, los que sí habían trabajado con sus emociones, aunque tuvieran hambre, no mostraron emociones negativas.

Los científicos consideran que su trabajo enfatiza la conexión mente-cuerpo y su relación con el entorno, algo que en cierta medida valida la sigla de UCCM MA (unidad cuerpo cerebro mente – medio ambiente) que usamos en Neurosicoeducación para comprendernos como una unidad en relación con el contexto.

Como reflexión final, se puede expresar que el hambre por sí sólo no provoca disminución de nuestra capacidad de autogestión emocional y que no podemos justificar el mal humor con la expresión: “estoy así porque no comí aún”. No obstante, con hambre es más factible que nos enfademos si estamos en un contexto negativo o afectados por situaciones de la vida (exigencias, mal descanso, temas a resolver, etc.,) y más si no podemos ser conscientes de nuestras emociones.

Si logramos estar atentos a la información que nos envía nuestro cuerpo y somos conscientes de que nuestro estado físico afecta las emociones, seguramente podríamos evitarnos algún enfado innecesario y, lo más importante, comenzar a cuidar y respetar a nuestra UCCM con efectos positivos en el mediano y largo plazo, también inmediato en la calidad cotidiana de nuestra vida, relaciones y desempeño.

Bibliografía:

  • MacCormack JK, Lindquist KA. Feeling hangry? When hunger is conceptualized as emotion. Emotion. 2018 Jun 11. doi: 10.1037/emo0000422.
  • Payne BK, Hall DL, Cameron CD, Bishara AJ. A process model of affect misattribution. Pers Soc Psychol Bull. 2010 Oct;36(10):1397-408. doi: 10.1177/0146167210383440.

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