La clase de inglés puede ser un espacio para el juego y el estímulo del cerebro de los alumnos. A partir de diversas actividades lúdicas, es posible aumentar los niveles de dopamina en los chicos porque se estimularán sus centros de placer del cerebro y se sentirán más conectados con las consignas brindadas.
  • 02 de Mayo de 2019

Dopamina y juegos en la clase de inglés

Si recién ahora te estás empezando a familiarizar con el concepto de neurotransmisor y querés mejorar tus prácticas docentes a través del vasto avance de las neurociencias, es importante que entiendas qué función cumple la dopamina para que puedas aplicar el juego de una manera estimulante en tus clases.

Primero, un neurotransmisor es una molécula que permite la comunicación entre dos neuronas.

Podemos imaginar que los neurotransmisores son mensajeros que transfieren la información de una neurona a otra.

¿Por qué necesitamos de la sinapsis?

Básicamente, y para explicarlo de manera muy sencilla, la sinapsis es clave para que las neuronas se comuniquen entre sí. Si todavía el concepto de sinapsis te resulta confuso, te recomiendo ampliamente este artículo [en inglés].

Procesos como el placer y el movimiento son posibles gracias a la liberación de dopamina.

Pero te estarás preguntando: ¿Y qué tiene que ver la dopamina con mi clase de inglés? Tengo todos estos contenidos para dar, no tengo tiempo para incluir algo nuevo en mi planificación ahora.

De hecho, la dopamina tiene mucho que ver. Y podés enseñar los contenidos de una manera más amigable para el cerebro de tus alumnos sin que te ocupe tiempo extra.

Pienso que la mayoría del tiempo nos olvidamos de que nuestros alumnos tienen un cerebro. O, mejor dicho, no fuimos formados como docentes para tener presentes las implicancias de este órgano maestro en el diseño de nuestras clases de inglés.

Una vez escuché que somos nuestro cerebro y me parece una interesante forma de verlo.

La buena noticia es que el cerebro vive en constante cambio gracias a los estímulos que le presentamos. Cuando hay desafío, cuando hay algo nuevo, cuando hay un problema, es allí cuando realmente aprendemos.

Sabemos que hay alumnos que se resisten al cambio mucho más que otros, pero los juegos son un excelente puntapié inicial en cualquier clase de idioma.

Es por eso que hoy te pregunto, ¿querés impartir clases significativas, de alto impacto y que realmente ayuden a tus alumnos a enfrentar los desafíos de la vida diaria?

Entonces, nosotros como educadores tenemos que cambiar, desafiándonos a nosotros mismos a aplicar las diferentes estrategias que nos brinda la Neuroeducación.

Salir de la zona de seguridad y actualizarnos para dar clases a la altura de las circunstancias es lo mejor que podemos hacer en 2019. Porque todo está cambiando muy rápido.

Podés a veces desanimarte y pensar que las neurociencias son complicadas y que son terreno de otros profesionales. Por eso acá estamos para ayudarte a entender, de a poco, los mecanismos que se pueden poner en juego a la hora de enseñar y aprender un idioma. 

Como docente de inglés podés usar a tu favor todo el conocimiento reciente que nos brinda la neurociencia.

En esta oportunidad, vamos a analizar el rol de los juegos y su conexión con la dopamina.

Circuito de recompensa:

Ya hemos dicho que la dopamina es un neurotransmisor. ¿Y cuál es el aspecto de la dopamina que nos importa en la docencia?

El circuito de recompensa que podemos poner en marcha a través de los juegos.

Veamos cómo funciona, así podés brillar en tu próxima clase de inglés sin complicarte.

Jugar aumenta los niveles de dopamina porque se estimulan los centros de placer del cerebro que encienden la motivación. Si estamos motivados por un objetivo, vamos a llevar a cabo acciones que tiendan a lograrlo.

Cuando ganamos un juego, nos sentimos muy bien. La anticipación a esta posibilidad es altamente fructífera cuando utilizamos recursos lúdicos para enseñar inglés a nuestros alumnos.

La motivación se acrecienta aún más si para ganar el juego el alumno tiene que emplear sus propias habilidades, y si no se trata simplemente de un juego de azar.

Entonces, si como docentes elegimos un juego de skills (habilidades) por sobre un juego de azar, las probabilidades de que nuestros alumnos se conecten con la actividad aumentan.

Básicamente, la dopamina dictaminará qué nos motiva y qué no, haciéndonos buscar repetidamente aquellas experiencias que nos hagan sentir placer una y otra vez.

Es este el circuito de recompensa que podemos aplicar jugando en nuestra clase de inglés.

Recordarás del profesorado el concepto de affective filter o filtro afectivo. Además de propagar la motivación entre los estudiantes de una manera saludable, los juegos reducen la ansiedad y permiten que los alumnos aprendan de una manera más relajada porque el filtro afectivo baja.

La persona no puede aprender si tiene niveles elevados de ansiedad, si se encuentra en fight or flight response.

Queremos saber tu opinión acerca de los circuitos de recompensa y los juegos que aplicás en la clase de inglés. Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad.


Referencias bibliográficas:

  • Hamid, A. A., Pettibone, J. R., Mabrouk, O. S., Hetrick, V. L., Schmidt, R., Vander Weele, C. M., Kennedy, R. T., Aragona, B. J., & Berke, J. D. (2015). Mesolimbic dopamine signals the value of work. Nature Neuroscience, 19, 117-126. doi:10.1038/nn.4173
  • Wise, R. A. (2004). Dopamine, learning and motivation. Nature reviews Neuroscience, 5(6), 483-94. doi: 10.1038/nrn1406
  • David, L. (2016). Dopamine, Games, and Motivation. Learning Theories. Recuperado de: https://www.learning-theories.com/dopamine-games-motivation.html 

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