Descansar no solo es fundamental para nuestro organismo, sino también a la hora de fijar aprendizajes adquiridos.
  • 28 de Agosto de 2019

Descanso y aprendizaje

Descansar es fundamental para todo nuestro organismo y también para consolidar en la memoria nuevos aprendizajes. Una reciente investigación, realizada en el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS) de Washington D. C. sugiere que nuestros cerebros pueden usar períodos de descanso cortos para fortalecer los recuerdos.

Descubrir cómo nuestro cerebro aprende y consolida la información en la memoria es un tema que despierta gran interés. Estudios como los realizados por Nicolas Dumay, investigador de la Universidad de Exeter, del Reino Unido, y el Basque Center on Cognition, Brain and Language, de España, presentan que durante el sueño además de fijar conceptos, el cerebro también se ocupa de rememorar cosas que una persona no recordaba mientras estaba despierta.

La investigación del NINDS, liderada por Marlene Bönstrup y Leonardo G. Cohen, se centró en el impacto que producen los descansos breves luego del aprendizaje de nuevas habilidades.

Para su trabajo, los científicos midieron las ondas cerebrales de voluntarios sanos y diestros, con una técnica de exploración altamente sensible llamada magnetoencefalografía. 

Con la gorra de escaneo cerebral en sus cabezas, los participantes, sentados frente a una computadora, debían mirar una serie de números que se les presentaban en la pantalla y luego se les pedía que los escribieran tantas veces como les fuera posible con su mano izquierda durante 10 segundos. Después debían descansar otros diez segundos. La práctica debía repetirse 35 veces.

Tal como se esperaba, los investigadores advirtieron cómo la velocidad para escribir los números mejoraba con la práctica en las primeras pruebas y cómo luego se iba estabilizando. Cuando comenzaron a observar las ondas cerebrales de los voluntarios, les llamó la atención que parecían cambiar mucho más durante los períodos de descanso que durante las sesiones de tarea. Esto que los llevó a preguntarse si el aprendizaje sucedía durante la práctica o el descanso.

Se propusieron volver a analizar los datos obtenidos y descubrieron que el desempeño de los voluntarios mejoraba luego de los descansos cortos y no durante la escritura. Al observar las ondas cerebrales, encontraron que los cambios en el tamaño de las mismas, llamados ritmos beta, se relacionaban con la actividad de las redes neuronales que conectan los lóbulos frontal y parietal, que ayudan a controlar la planificación de los movimientos. Estos cambios solo ocurrieron durante los descansos y fueron los únicos patrones de ondas cerebrales que se correlacionaron con el rendimiento.

Para los investigadores, este estudio abre una puerta que lleva a considerar lo importante de optimizar el tiempo y la configuración de intervalos de descanso, tanto al implementar tratamientos de rehabilitación en pacientes con accidente cerebrovascular así como en aprendizajes (por ejemplo, tocar el piano).

No solo nuestra memoria se ve favorecida por el sueño y el descanso, estudios como los de Jan Born, del Instituto de Neuroendocrinología de la Universidad de Lübeck, Alemania, presentan que en las etapas de sueño profundo las asociaciones que hace el cerebro permiten encontrar salidas creativas e ideas innovadoras a los problemas y desafíos para los cuales muchas veces no hallamos solución durante el día.

Vivimos en sociedades que valoran la acción constante y dejan como un lujo o algo inadecuado el descanso. Sin embargo, es necesario que reflexionemos y pensemos que no es un lujo sino una necesidad que hace al cuidado de todo nuestro ser.


Bibliografía:

  • Bönstrup, M., Iturrate, I., Thompson, R., Cruciani, G., Censor, N., & Cohen, L. G. (2019). A Rapid Form of Offline Consolidation in Skill Learning. Current Biology, 29(8), 1346-1351. doi: 10.1016/j.cub.2019.02.049
  • Antony, J. W., Piloto, L., Wang, M., Pacheco, P., Norman, K. A., & Paller, K. A. (2018). Sleep Spindle Refractoriness Segregates Periods of Memory Reactivation. Current Biology, 28(11), 1736-1743.e4. doi: 10.1016/j.cub.2018.04.020
  • Dumay, N. (2015). Sleep not just protects memories against forgetting, it also makes them more accessible. Cortex, 74, 289-96. doi: 10.1016/j.cortex.2015.06.007
  • Rasch, B., & Born, J. (2013). About sleep's role in memory. Physiol Rev, 93(2), 681-766. doi: 10.1152/physrev.00032.2012

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