El concepto de creatividad generalmente se vincula a las artes. Sin embargo, debemos reconsiderar esta idea para lograr comprender las virtudes de fomentarla en diferentes ámbitos.
  • 28 de Abril de 2015

CreativaMENTE


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En la mayoría de los casos el concepto de creatividad se relaciona con cuestiones artísticas. Por ejemplo, creatividad para crear una obra literaria, para pintar, para componer música, y un largo etc. Por esto, debemos reconsiderar nuestra noción sobre este término para comprender su importancia, sus alcances y sus beneficios, además de estar atentos a por qué el cerebro humano tiene un inmenso potencial inventivo.

¿Qué es la creatividad?

La creatividad es un proceso mental. Esto implica la participación en mencionado proceso de los siguientes factores: la mente, el cerebro (produce esa mente), el cuerpo (percibe los estímulos sensoriales del mundo exterior y dónde repercuten somáticamente todas aquellas sensaciones producto de esta actividad cerebral) y el medio ambiente con el que esa unidad Cuerpo-Cerebro-Mente (UCCM) interactúa y desde el cual se nutre.

Este proceso mental al que llamamos creatividad también es conocido como pensamiento original, pensamiento creativo, inventiva, imaginación constructiva o pensamiento divergente.

La creatividad es la capacidad de crear, de innovar, de generar nuevas ideas o conceptos, o inéditas asociaciones entre ideas y nociones conocidas, que normalmente llevan a conclusiones que antes no existían, resuelven problemas y producen soluciones originales y valiosas.

Si tenemos en cuenta que la evolución del cerebro hasta llegar al humano, hace 150.000 años, ocurrió por una necesidad adaptativa para sobrevivir en un mundo natural con muchos peligros y escaseces, entonces, comprenderemos también por qué, en este sentido, la creatividad es un tema central en la humanidad: la capacidad de pensar en algo nuevo y mejor es lo que hace que la sociedad y la civilización humana avancen, en definitiva, hacia nuevas y mejores representaciones.

¿Está de moda decir que la “educación necesita promover la creatividad o “es una necesidad imperiosa en el Siglo XXI”?

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.
Albert Einstein

La realidad nos muestra que la relación entre el énfasis en la creatividad y los contenidos netamente académicos decrece en forma directamente proporcional conforme los alumnos avanzan de niveles: Nivel Inicial, Escuela Primaria, Escuela Secundaria, Educación Superior.

Es gráfico contemplar que en Nivel Inicial se promueven muchos espacios para la creatividad. Los niños tienen la extraordinaria capacidad de innovación e inventiva. Todos poseen un extraordinario talento. Conforme van ascendiendo de nivel, estas aptitudes ya no son tan estimuladas… Incluso muchas veces son desalentadas porque en la mayoría de las escuelas y de las familias se consideran importantes otros ejes académicos entre los que las artes, que dan el espacio para crear, ya no se consideran tan importantes. 

“Todos los niños nacen siendo artistas; el problema es seguir siendo un artista cuando crecemos.”
Pablo Picasso

Derrochamos despiadadamente el potencial creativo de alumnos e hijos desde su ingreso en Nivel Primario. Consecuentemente, esa capacidad maravillosa que tienen los niños de pensar en posibilidades diferentes la mayoría de las veces llega a ser anulada por completo.

La razón de esto radica en que las bases que se tomaron para generar los contenidos curriculares de la escuela en todos los países fueron pensadas en siglos anteriores, para satisfacer las necesidades sociales de otra época. Un viejo paradigma. Esta concepción traspasó la frontera académica para instalarse en la sociedad.

Por otro lado, las ciencias de la mente no contaban con tanta información como la que tenemos hoy en día. Hoy sabemos que la inteligencia no es una, sino varias, y cada persona las combina de forma diferente. La inteligencia ya no se considera como un regalo de la naturaleza, heredada, genética o innata. Las inteligencias se pueden aprender, maximizar.

Un niño que ingresa en nivel inicial este año egresará del secundario en el año 2030. ¿Alguien tiene idea de cómo será el mundo dentro de 18 años? Consideremos que la mayoría de las personas, hoy habitantes de las escuelas, tendrán que trabajar en labores aún no inventadas.

Siendo que el mundo entero está sumergido en una gran revolución, habría que repensar y considerar un nuevo paradigma que considere que las temáticas más útiles para insertarse en el campo laboral o estudiar una carrera universitaria no están solamente relacionados con las destrezas netamente académicas y comprender que las personas tienen diferentes habilidades (inteligencias).

La consecuencia terrible de éste viejo axioma es que muchas personas de gran talento, brillantes, creativas, piensan que no sirven, o no son buenos porque aquellas cosas en las que eran hábiles en la escuela no se valoraron o están estigmatizadas. La estructura de la educación debe modificarse porque el mundo está cambiando: en los próximos 30 años se graduarán más universitarios en todo el mundo que los que lo hicieron en toda la historia de la humanidad. Los títulos académicos ya no garantizan, como antes, un puesto de trabajo. La estructura de la educación está cambiando bajo nuestros pies, y por eso debemos repensar radicalmente la visión de la inteligencia y cómo haremos para proveer, alentar y fomentar entre la población escolar habilidades diferentes.

En otras palabras, el mundo cambió y la educación del Siglo XXI pide a gritos reformas que les permitan a los egresados obtener las herramientas suficientes para afrontar los inciertos desafíos de un mundo en tanto movimiento. El punto de partida para comenzar con la transformación podría ser la extraordinaria evidencia de que la creatividad humana hace avanzar a la humanidad.

El actual campo laboral también exige personas creativas ¿Por qué?

“La creatividad sin duda alguna fomenta y favorece la competitividad en las empresas. Por consiguiente es un factor importantísimo en la economía de cualquier empresa o país.”
Ferran Adrià

En las empresas las personas creativas generan mayor conocimiento que puede ser utilizado para resolver problemas del día a día porque pueden generar productos y servicios nuevos o nuevas líneas de negocio. En definitiva, siempre serán más innovadoras. Y esta característica es favorable en todos los niveles de la empresa ya que la volverá competitiva en un mercado cada vez más globalizado.

La creatividad, entonces, es trascendental porque las nuevas ideas son necesarias para seguir creciendo, generar empleos y la base de la innovación y la generación de conocimiento. 

¿Qué ocurre en el cerebro creativo?

“La creatividad rara vez sucede por accidente; por el contrario, tiene un propósito y requiere de preparación, esfuerzo y disciplina.”
Manzano et al., 1989

La creatividad no es un talento para unos pocos cerebros afortunados. Todos los seres humanos tenemos en este órgano un inmenso potencial creativo que podemos desarrollar en distintos ámbitos, de acuerdo al interés y al esfuerzo que pongamos en ello.

Si bien el tema está en plena investigación, los neurocientíficos parecen compartir la teoría de que el secreto de la creatividad reside en esa desactivación que se produce en un lóbulo del cerebro. Rex Jung, neuropsicólogo de la Universidad de Nuevo México, en Albuquerque, Estados Unidos, realizó estudios utilizando equipos de resonancia magnética funcional con músicos. Sus conclusiones lo hicieron considerar que este fenómeno se daría en cada proceso creativo.

¡Eureka! Esta conclusión despertó la pregunta “¿Dónde vive la musa inspiradora?” Los investigadores creen que la desactivación del lóbulo frontal durante el proceso creativo podría ser el motivo por el cual algunos artistas creen que su creación es fruto de algo externo, o una voz creadora conocida como "musa". Al desactivarse esta área consciente, dicen, el artista podría tener la sensación de que la creación surgió de algo externo a la atención, y no se dieron cuenta.

Una de las teorías de cómo aparecen las ideas en la mente tiene que ver con la asociación libre. Es decir, tomando algo de una experiencia, de una memoria o de un aprendizaje que no tiene nada que ver con lo que se está haciendo para luego aplicarlo en esa nueva situación. Todas las áreas del cerebro, entonces, estarían implicadas en el proceso creativo. La combinación “aleatoria” de elementos que la persona tiene en mente (habiéndole prestado atención o no) logra la idea creativa.

Con esto quiero expresar que las ideas creativas no surgen “de la nada”. Aquí tenemos un ejemplo: cuando Elias Howe, inventor de la primera máquina de coser, estaba trabajando en la invención del mencionado artefacto iba todo bien: había logrado que la aguja subiera y bajara, pero, de repente se encontró con una dificultad, la máquina no cosía. Debía encontrar una solución: ¿cómo lograr hilvanar el hilo en la aguja?

Una noche encontró la respuesta. Dicen las crónicas que soñó que él se encontraba en medio de la selva rodeado de salvajes. Se estaban acercando a él amenazadoramente, alzando y bajando sus lanzas. Cada una tenía un agujero en su punta. Cuando se despertó, vio su sueño como la respuesta a un problema que había obsesionado su trabajo: hacer un agujero en la punta de la aguja.

El llegar al momento ¡Eureka! durante el sueño es un hecho que se da frecuentemente. La razón sería, entonces, que éste es el momento en el cual el cerebro activa áreas del Sistema Instintivo-Emocional –principalmente ubicadas en el sistema límbico– que tienen que ver con las emociones, las memorias y los aprendizajes, reorganizando las experiencias nuevas con las viejas. Durante el sueño no hay tanta intervención de las capas superiores del cerebro –Sistema Cognitivo-Ejecutivo–.Por esto es más posible que ocurra ese “cortocircuito neuronal” que enciende y apaga diferentes áreas del cerebro dando lugar a poder hallar la respuesta tan esperada. Es famosa la anécdota de Paul McCartney sobre la noche de 1964 en que soñó la melodía de “Yesterday”. Por la mañana, la cantó bajito y la escribió.

¿Quiénes son los genios?

“Si hay algo que merece una recompensa es la contribución social. La creatividad puede ser una contribución social, pero sólo en la medida en que la sociedad sea libre de aprovechar los resultados.”
Richard Stallman

Muchísimos son los genios. El tema radica en que, generalmente, los “genios” famosos son los que se desempeñan en las artes, las matemáticas y la ciencia. Éstos obtienen reconocimiento social, se muestran en los medios de comunicación, las redes sociales y reciben Premios Nobel.

Pero, además, hay muchos genios creativos que viven en el anonimato, como los maestros que con pocos recursos resuelven las dificultades, creando herramientas para que con ingenio los alumnos se vean beneficiados en sus aprendizajes aún careciendo de materiales. Genios son los médicos de lugares carenciados que de forma “mágica” y creativa optimizan los recursos para poder satisfacer las demandas de toda una comunidad. El listado de genios anónimos, presentes y pasados, parece ser interminable.

¿Se puede aprender a ser creativo a cualquier edad?

“Todas las personas tienen la disposición de trabajar creativamente. Lo que sucede es que la mayoría jamás lo nota.”
Truman Capote

Sí, por supuesto que se puede instruirse a ser creativo a cualquier edad. Más aún, se aprende algo nuevo siempre. De hecho, nuestro cerebro evolucionó para hacerlo todos los días y hasta el último día de nuestras vidas.

Aprender, neurocientíficamente hablando, significa crear o fortalecer redes de neuronas. Neuroplasticidad es como se denomina a la variabilidad del tamaño y tipo de redes acumuladas a lo largo del tiempo.

Jorge Bergado Rosado, Investigador del Centro Internacional de Restauración Neurológica, Cuba, considera que el sistema nervioso es un producto sin terminar y el resultado siempre cambiante y cambiable, de acuerdo con la interacción de factores genéticos y epigenéticos. Mark Hallett, director del Medical Neurology Branch en los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos, postula también que los humanos están constantemente aprendiendo, y la esencia de ese aprendizaje es el cambio.

Sin embargo, hay una creencia social generalizada que marca que aquello no incorporado de chicos no se aprenderá más. Esta idea en el imaginario general debe ser reformada porque está desactualizada.

Sobrada evidencia científica demuestra la plasticidad del cerebro. Sí se puede hacer una salvedad: la diferencia entre educarse de chicos y a edades más avanzadas radica en que el adulto deberá debilitar redes neuronales para generar redes del nuevo conocimiento, mientras que para el niño es más sencillo porque está formándose.

El adulto puede aprender aquello que desea, un idioma, un oficio o cualquier habilidad, sólo necesitará de mucha motivación. Ésta (tener realmente ganas de lograrlo) es la que le dará la energía necesaria para crear las redes de neuronas del conocimiento nuevo.

¿Cómo generar espacios ricos para desarrollar la creatividad? 

Cinco “tips” para la creatividad.

1) Ocio y Recreo.

“El ocio no es creativo. La creación es obra del ocio.”
Sergio Bosio

Está demostrado: hay que sentirse lo más relajado posible, disfrutando de lo se que hace para la aparición de ideas nuevas. Si hay tensión, las ideas no surgen porque la mente está muy ocupada. Las mejores ideas aparecen cuando las personas no están trabajando, sino socializando, leyendo, mirando televisión, caminando y durmiendo.

Culturalmente se juzga el ocio como sinónimo de pereza, comodidad o improductividad. Esta interpretación se heredó de la Roma Antigua donde un recreo estaba estrechamente relacionado a la holgazanería. Por el contrario, en la Antigua Grecia se apelaba a la vida contemplativa como una segunda vertiente del trabajo físico. El desafío será, entonces, reconsiderar el significado que le damos a la palabra “ocio”. Deberíamos pensarlo como “recreo” en el marco de un espacio en el cual descansamos de las exigencias cotidianas para poder lograr un ocio creativo, semejante a la metodología griega.

2) Relajarse. 

Ahí está el gran secreto de la creatividad. A las ideas hay que tratarlas como a los gatos: hacer que ellas nos sigan. Si usted intenta acercarse a un gato y levantarlo el animal no lo dejará. Tiene que decirle: "Bueno, vete al diablo". Entonces el gato se dirá: "Un momento, éste no se parece a la mayoría de los humanos". Y luego, por curiosidad, se pondrá a seguirlo: "Vaya, ¿A ti qué te pasa que no me quieres?".
Ray Bradbury

Aunque hay que admitir que el momento ¡Eureka! no llega a menos que la persona haya estado pensando y trabajando obsesivamente en ello, en una mente estresada, las áreas del cerebro activas no permitirán que las áreas implicadas en el proceso creativo hagan esas conexiones y desconexiones necesarias para crear. Para que llegue el momento ¡Eureka! hay que estar tranquilos. 

3) ¡Bienvenido el Error!

“La creatividad y el miedo son elementos incompatibles en el ajedrez.”
David Bronstein

Los adultos deberíamos reaprender a ser niños en este sentido. Éstos, quienes son extraordinariamente creativos, no tienen miedo a equivocarse, ese es su punto de partida. Estar equivocado no es lo mismo que ser creativo, pero si no estamos preparados para equivocarnos, nunca llegaremos a nada original…

Aquí hay otro tema para prestarle atención a la escuela y en la familia que tanto penalizan el error porque es el motivo por el cual para cuando esos niños llegan a edad adulta, la mayoría de ellos han perdido esa capacidad de crear. Se han convertido en personas temerosas de equivocarse. Y el resultado es que educamos a las personas alejándolas de sus capacidades creativas.

4) Lío, desorden.

“Siempre escribo la primera versión directamente sin editar ni reescribir, solo abriéndome camino a través de la pura creatividad. Una vez estoy satisfecho con esto, vuelvo atrás y hago algunas revisiones para más versiones. ¡Luego es cosa de mi editor!”
James Dashner

La imaginación no es ordenada, toma elementos de aquí y de allá para conjugarlos creando una cosa nueva. Esto no quiere decir que no se respeten las reglas de limpieza y hábitos de la casa, la escuela o el trabajo pero un permiso en este sentido no está mal. Se puede hacer un poco de “lío” y después ordenar.

5) Hacer(se) preguntas abiertas.

La creatividad es ver lo que todo el mundo ve, pero idear un pensamiento nuevo que nunca se ha pensado antes y expresarlo de alguna manera.
Neil deGrasse Tyson

Sir Ken Robinson en su conferencia ASCD 2014 compartió un interesante trabajo de investigación realizado en la Rama School de Israel, que se hizo con un ejercicio de pensamiento creativo. Esta muestra llevó a la reflexión ¿qué pasaría si actuáramos libremente, sin tener tanto en cuenta lo que se supone es hacer lo correcto?

La primera consigna que se les formuló a los niños fue "completen correctamente". Les dieron una hoja con un triángulo. Se le asignó a la actividad 5 minutos. Además, comunicaron que aquellos que realizasen la tarea correctamente obtendrían un punto.

Posteriormente, asignaron una nueva consigna “completar el dibujo” y, al igual que en la actividad anterior, los alumnos recibieron una hoja con un triangulo, 5 minutos para realizarlo, pero ningún premio (o punto).

En la primera actividad, los niños asumieron que había una forma correcta. Entonces, el 80% dibujó casas, utilizando dos colores en promedio. Los trabajos estuvieron terminados en menos de dos minutos.

Cuando les dieron la segunda consigna, dejaron volar su imaginación libremente. Fue así como el 0% dibujó una casa simple, el número promedio de colores utilizados fue cinco y se tomaron los cinco minutos para completar la tarea.

¿Por qué es importante que como seres humanos nos demos el permiso de ser creativos?

“El futuro es incierto... Pero esta incertidumbre está en el corazón mismo de la creatividad humana.”
Ilya Prigogine

Fundamentalmente, la creatividad está directamente relacionada con la felicidad. Es decir, somos felices cuando encontramos aquello que queremos hacer, para lo que tenemos habilidad (inteligencia), somos buenos y nos encanta y nos permite, además, solucionar problemas, afrontar incertidumbres y desafíos de forma positiva y constructiva.

Las personas que trabajan en una labor que requiere de sus dones naturales, que podrían ser los negocios, las leyes, la enseñanza, el trabajo social, la música, la carpintería, el deporte… lo que sea, se permiten estar en “su elemento”, afirma Sir Ken Robinson.

Pero, estar en “nuestro elemento” es más que hacer las cosas para las que somos buenos, para estar en “nuestro elemento”, tenemos que amar el trabajo también. Como se suele decir: "Encuentra un trabajo que te guste y nunca más trabajarás un día en tu vida".

La idea de Robinson del “elemento” es similar a la visión de Mihály Csíkszentmihályi, profesor de psicología en la Universidad de Claremont, Estado Unidos, quien propuso que “el fluir” es el estado mental operativo en el cual la persona está completamente inmersa en la actividad que está ejecutando. Se caracteriza por un sentimiento de enfocar la energía, de total implicación con la tarea, y de éxito en la realización de la actividad. Esta sensación se experimenta mientras la actividad está en curso, y es esto lo que genera el ambiente para ser creativo y, definitivamente, activa el circuito de recompensa del cerebro, circunstancia que produce mucha felicidad.

En otras palabras, la creatividad nos permite alcanzar la satisfacción personal de crecer como personas y poder, de esta manera, afrontar más positivamente los inciertos desafíos de un mundo en movimiento. Por esto, debería estar presente en todos los aspectos de la vida y de todas las personas.

Se necesita ser muy creativo para ser más tolerantes a las frustraciones, pudiendo re significar situaciones o errores y, finalmente, poder lograr aquello que deseamos y nos hace felices.

Si nos damos cuenta de que no estamos sintiéndonos del todo contentos, que nuestros alumnos o hijos necesitan un “empujoncito” para buscar y encontrar nuevas soluciones, un gran consejo sería animarse a “pensar de una manera diferente”, como decía Steve Jobs.


Bibliografía:

  • Robinson, K. (2014). “The Element: How Finding Your Passion Changes Everything”. 69th Annual Conference, ASCD, Los Angeles, California, USA, Marzo 2014.
  • Bergado-Rosado, J. A., & Almaguer-Melián, J. (2000). Mecanismos celulares de la neuroplasticidad. Rev Neurol, 31:1074-1095.
  • Hallet, M. (1995). The plastic brain. Ann Neurol, 38(1):4-5.
  • Liu, S., Chow, H. M., Xu, Y., Erkkinen, M. G., Swett, K. E., Eagle, M. W., Rizik-Baer, D. A., & Braun, A. R. (2012). Neural Correlates of Lyrical Improvisation: An fMRI Study of Freestyle Rap. Scientific Reports, 2(834). doi:10.1038/srep00834
  • Csikszentmihalyi, M. (1990). Flow: The Psychology of Optimal Experience. New York: Harper & Row.