Las suspensiones escolares disminuyen notablemente cuando las escuelas se focalizan en crear un clima emocional positivo.
  • 15 de Julio de 2019

Creando un buen clima escolar

Una reciente investigación liderada por Francis Huang, de la Universidad de Missouri, y Dewey Cornell, de la Universidad de Virginia, reveló que cuando los educadores y directivos escolares se focalizan en crear un clima emocional positivo disminuyen alrededor del 10% las suspensiones dentro de las escuelas.           

Esta investigación se llevó a cabo con 75.000 alumnos de 310 escuelas secundarias en el estado de Virginia y señaló que los indicadores más poderosos al momento de recibir una suspensión eran los malos comportamientos como el bullying y las peleas entre los alumnos. Sin embargo, cuando las compararon con otras instituciones que se focalizaban en crear un clima positivo los resultados mejoraron.

Si pensáramos en los Simpsons y nos enfocáramos en alumnos difíciles como Bart y Nelson y en los docentes y directivos de Springfield que perdieron la pasión de enseñar y saltean el desafío de incluir a los estudiantes complicados como ellos, ¿nos identificaríamos o nos diferenciaríamos con esta clase de institución? Seguramente la mayoría de nosotros pensaría: ¿cómo desde nuestro lugar podríamos generar un buen clima en nuestras escuelas?

Luego de analizar estos resultados los investigadores notaron que las escuelas positivas trabajan y desarrollan en conjunto (educadores y directivos) normas y reglas claras para los alumnos, priorizando herramientas del manejo de las conductas, las emociones y la resolución de conflictos.

Otro dato interesante que ellos sugieren es que el clima positivo se logra cuando los alumnos se sienten respetados, contenidos, tratados de manera justa, equitativa y saben exactamente lo que se espera de ellos. Además de señalar que son fundamentales para el buen funcionamiento escolar las reglas claras para los alumnos, las buenas relaciones y el respeto entre docentes, directivos y estudiantes.

A continuación, detallamos algunas sugerencias prácticas para trabajar en el aula con los alumnos o con los docentes de tu Staff si sos directivo:

  • Chequear las emociones: es importante examinar el clima emocional del aula, trabajar diariamente con las emociones, preguntarles a los alumnos: “¿Cómo están hoy?”. Se pueden usar caritas con los más pequeños y preguntarles cómo está su clima emocional. Con los más grandes se puede poner un número del 1 al 10 o usar los dedos pulgares para arriba o para abajo para graduar su intensidad como indicadores de su estado de ánimo.
  • Chequear las emociones de los docentes: si sos directivo, una buena idea es conectar con tus docentes. Hacerlos saber que estás siempre dispuesto a ayudarlos y guiarlos. Aprender a escucharlos es importante porque muchas veces ellos no se sienten acompañados.
  • Uso de agendas con alumnos: usar diariamente agendas en las clases. Esto les brindará seguridad y creará un buen clima dentro del aula ya que van a saber exactamente qué pasos y actividades van a seguir. Por ejemplo: podés escribirlas en un costado del pizarrón, usar imágenes, armar tablas, etc.
  • Uso de agendas con los docentes: si sos directivo, una estrategia muy útil es la agenda semanal en la que esté especificada toda la información que debe ser sabida y entendida por todo el personal (ejemplo: los lunes entregar la agenda de la semana, con fechas de entregas, horarios de reunión, personas de turno en los patios, etc.). Así toda la información será de público conocimiento.
  • Contrato escolar al inicio del ciclo lectivo con alumnos y si sos directivo con el staff docente. Este contrato debería especificar los derechos y responsabilidades de ambas partes, firmado por todos y tenerlo siempre visible para no olvidarse. Por ejemplo: “Yo, Sofía, me comprometo a corregir los exámenes en un lapso de una semana”. “Yo, (nombre del alumno), me comprometo a no faltar a clases y estudiar”. Con los docentes del Staff se debería armar de acuerdo a las fortalezas y debilidades de cada uno y siempre focalizando en los aspectos positivos y el común acuerdo.
  • Pizarrón de las buenas noticias o una versión más tecnológica de Facebook e Instagram. Por ejemplo, se podría publicar en las redes los logros de nuestros alumnos y también de nuestros docentes, el personal de la escuela y los directivos. Celebrar los logros y reconocer las buenas acciones de todas las personas que conviven diariamente en las escuelas. Es fundamental como docentes y como directivos conocer, guiar y sacar lo mejor de todas las personas que asisten a nuestras escuelas.
  • Incluir la música dentro y fuera del aula. La música es mágica y nos ayuda a cambiar el estado de ánimo de manera automática. El sonido y la música nos producen emociones, y crean un buen clima emocional. Existen muchos momentos en los que podríamos utilizar la música dentro de las escuelas para ayudar a crear este clima. Por ejemplo: música relajante mientras trabajan en actividades que requieran concentración y música más activa y energizante para empezar la clase. Podemos elegir otras músicas seleccionadas para señalar momentos importantes de la clase. Por ejemplo, para aprender un tema importante que requiera concentración, Eye of the tiger, de Rocky, o para prepararnos para algún juego, Happy, de Pharrel Williams, etc.
  • Si sos directivo, podés incluir la música fuera del aula para recibir a los padres con algún tema alegre antes de una reunión o que suene música en los recreos y horarios de entrada y salida.

El desafío está en nuestras manos y debemos trabajar en equipo con nuestros colegas y alumnos para desarrollar pautas claras donde el respeto y la colaboración sean los pilares de nuestra escuela. También es importante reflexionar sobre los valores que deseamos transmitir, darlos a conocer y trabajar para fomentar el desarrollo integral y pleno de todos nuestros estudiantes y de todas las personas que formamos parte de diferentes Instituciones escolares. Y sólo de esta manera nos podríamos preguntar y responder, desde hoy, cómo mejoraría el clima emocional de mi escuela.


Bibliografía:

  • Huang, F. L., & Cornell, D. (2018). The relationship of school climate with out-of-school suspensions. Children and Youth Services Review, 94, 378-389. doi: 10.1016/j.childyouth.2018.08.013
  • Prat Gay, L. (2018). From passion to action. A school kit to develop emotional intelligence in the classroom. Buenos Aires: Fundación Colegio Rio de la Plata.

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