Si bien el uso de Internet y todos sus derivados online no es nocivo, es importante que nos encarguemos de balancear su uso y de explicarles a nuestros hijos y alumnos sobre las ventajas y desventajas del mundo cibernético.
  • 04 de Julio de 2019

Consejos para el uso de las pantallas en nativos digitales

El mundo online nos cautiva con una larga, constante y accesible fuente de información y entretenimiento inmediato que está a tan solo un clic y un par de ventanas abiertas. Este poder en nuestras manos tiene el enorme potencial de cambiar las maneras en las que guardamos y evaluamos realidades y conocimientos en nuestra sociedad y en nuestro propio cerebro. Este uso ilimitado de la tecnología junto al empleo de las redes sociales además es una preocupación constante para padres y docentes quienes muchas veces no sabemos cómo reaccionar ante esta catarata de estímulos constantes e involuntarios para nosotros y para nuestros niños y adolescentes.

La Organización Mundial de la Salud (2019) recomienda que los niños pequeños (de 2 a 5 años) solo estén expuestos 1 hora o menos por día frente a las pantallas. Sin embargo, solemos ver en restaurantes, en la calle y en múltiples espacios, niños zombis frente a un Smartphone viendo videos de la granja de Zenon o adolescentes y adultos en grupos sin mirarse o sin interactuar entre ellos porque cada uno esta inmerso en su propio mundo virtual como Avatares de algún planeta lejano.

Estas investigaciones sobre el uso de la tecnología se realizaron mayormente en adultos por lo que se necesitan más trabajos para determinar el impacto y los beneficios del uso de Internet en nuestros niños, pero no deja de ser preocupante la realidad que vemos en nuestras casas y en nuestras escuelas potenciando el impacto negativo en actividades que evidencian la falta de interacción social y la falta de ejercitación física por pasar mucho tiempo con los dispositivos electrónicos.

Increíblemente cierto hoy en día existen numerosas aplicaciones y programas que limitan y restringen el uso de Internet para teléfonos y computadoras que son usados por padres y docentes para poner un poco de reglas amigables limitando este uso sin precedentes.

Una aplicación de las más populares y recomendadas es Qustodio. Funciona en múltiples sistemas operativos, es gratuita, bloquea páginas web con contenido inapropiado, supervisa el empleo de redes sociales, comprueba qué aplicaciones se utilizan y, además, limita horarios de uso. Otra aplicación es Kidsplace, para Android, con características similares a Qustodio.

Sería interesante tomar las riendas ante esta situación y fomentar el autocontrol sin aplicaciones. Algunas buenas ideas podrían ser: agarrar la bicicleta y salir al aire libre; salir a correr; caminar; juntar hojas en la plaza; compartir un café con amigos donde el que primero saque su celular pague la cuenta, etc. En clase podría aplicarse: realizar experimentos; promover clases multisensoriales en las cuales los alumnos aprendan a través de los sentidos, escuchen música, lean libros, desarrollen proyectos creativos, salidas al aire libre y clases en el patio.

También es importante como adultos explicar y hablar con los niños y adolescentes sobre cómo la vida online los afecta a ellos mismos, sobre los peligros del uso de Internet y el riesgo de Cyberbullying, comportamientos adictivos y el uso desmedido de las redes sociales en las que exponen toda su vida desde lo que comen hasta la hora que se duermen, sin medir los riesgos que esto les puede ocasionar ingresando a este mundo virtual a edades cada vez mas tempranas.

Una estrategia estudiada por muchos científicos para minimizar el efecto adverso del uso excesivo de Internet y múltiples tareas en simultáneo es la práctica de la meditación y ejercicios de respiración junto con actividades de “Técnicas de higiene de Internet” como, por ejemplo, reducir la cantidad de tareas simultáneas, reducir los rituales de chequeo de estados de Facebook e Instagram y también controlar el tiempo que pasamos conectados online y sumergirnos en actividades más reales como el contacto cara a cara de ir a tomar un café o la realización de actividad física diaria.

Estas herramientas son importantes para tomar conciencia acerca del impacto del mundo digital en nuestra salud. El uso de Internet no es malo, pero debemos aprender a balancear su uso para evitar riesgos y enseñarles a nuestros hijos y alumnos a usarlo de manera responsable para determinar qué aspectos de nuestro comportamiento debemos cambiar y cuáles no.


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Imagen: Freepik