Nuestro cerebro tiene ciertas debilidades a la hora de aprender. Por lo tanto, debemos encontrar las herramientas para transformarlas en fortalezas del proceso de aprendizaje.

Comprender para aprender

Autor Victorina Colavino Bossa
Fecha 26 de Abril de 2021

Nuestro cerebro tiene ciertas debilidades a la hora de aprender. Por lo tanto, debemos encontrar las herramientas para transformarlas en fortalezas del proceso de aprendizaje.

La primera debilidad es el estrés. Este es un acelerador del aprendizaje porque posibilita, gracias al neurotransmisor noradrenalina y la hormona cortisol, que estemos más atentos, focalizados y concentrados. Sin embargo, para que el estrés sea positivo, debe tener relación con el contenido del aprendizaje. De otra forma, el cerebro sólo eliminará los contenidos porque parecerán irrelevantes. La segunda debilidad es nuestra memoria y lo rápido que el cerebro se cansa aprendiendo contenidos de esta forma. Por eso, necesitamos información adicional para contextualizar los contenidos y, además, deben impactar, sorprender y emocionarnos. Por último, como seres humanos que somos, además de aprender, comprendemos. Al cerebro no le interesa retener la masa de información en un corto periodo de tiempo, prefiere organizar el conocimiento, conectando y relacionando los datos entre sí y con el conocimiento previo. Esto lleva tiempo y debemos respetarlo ofreciendo descansos y distancia en el proceso de aprender. Solo así se consigue el éxito.

 

 

¿Cuándo el estrés se convierte en un acelerador del aprendizaje?

a. Cuando es a largo plazo.
b. Cuando está relacionado con el contenido del aprendizaje.
c. Cuando no está relacionado con el contenido del aprendizaje.

 

Bibliografía:

  • Rosler, R., Zandonadi, D., Torres, P. (2020). ¡Me tiene podrido la neurociencia! Asociación Educar para el Desarrollo Humano.