La atención es una característica de todos, pero su duración limitada. Por esto, quienes necesitan atraerla deben esforzarse para exprimirla al máximo.
  • 30 de Enero de 2014

Atención y motivación


Artículo de uso libre, sólo se pide citar autor y fuente (Asociación Educar).


Atención: Si sus alumnos no están prestando atención, no importa la experiencia de aprendizaje que haya creado, ellos no obtendrán mucho de ella.

¿Cómo “capturamos” su atención? En donde aprendemos como hablarle al “elefante”.

(la Corteza Prefrontal). El elefante incluye las reacciones viscerales, las emociones y las intuiciones inconscientes y automáticas (el Sistema Límbico, compuesto por: giro cingulado, fornix, amígdala, tálamo, pituitaria, hipotálamo, hipocampo, cuerpo mamilar y glándula pineal).

O sea que tenemos dos cerebros que están en control, uno consciente pensante y verbal y otro emocional, visceral y automático.

El jinete es Mr Spock, que controla sus impulsos y planifica para el futuro, le dice aquellas cosas útiles que le generarán beneficio a largo plazo.

El elefante es atraído por objetos brillantes, por las cosas nuevas, placenteras, familiares y confortables.

El elefante quiere pero el jinete lo contiene y refrena (¡cuando puede!), así el jinete le permite sacrificar deseos a corto plazo por ganancias a largo plazo.

Pero el elefante es más grande y más fuerte y cuando el jinete y el elefante entran en conflicto, ¿adivine quien gana? Exacto, gana el elefante.

¿Qué implicancias tiene esto para sus alumnos? Ellos tienen sus propios elefantes.

Arrastrar al elefante es muy cansador cognitivamente y se consume rápidamente, ya que los recursos cognitivos son limitados.

Si sus alumnos tienen que esforzarse para prestar atención lo podrán hacer por un tiempo limitado (¡ya que tienen que arrastrar al elefante!).

Pedirle a sus alumnos que se basen solamente en su fuerza de voluntad es como pedirle al jinete que arrastre al elefante cuesta arriba. Pero si puede atraer al elefante significa que no existe tanta carga sobre el jinete.

¿Cómo se atrae al elefante?

Contar historias, sorprenderlo, mostrarle cosas brillantes, decirle que otros elefantes lo están haciendo, influenciar los hábitos del elefante.

1. Contar historias.

El elefante está siempre dispuesto a escuchar una buena historia. ¿Por qué las historia son instrumentos útiles de aprendizaje?

En la memoria ya tiene conocimientos asociados: siempre en todas las historias hay un personaje principal, un problema y una resolución.

2. Una forma segura de captar la atención del elefante es sorprenderlo.

La activación de la vía Mesolímbica (la vía de la recompensa y el placer) es mayor si la recompensa es inesperada. La tendencia a reaccionar de manera más fuerte ante recompensas inesperadas tiene un valor adaptativo. Si algo es bueno queremos recordarlo porque queremos más, si es malo queremos recordarlo para evitarlo, pero si algo es como pensábamos que iba a ser no vale la pena gastar recursos cognitivos para recordarlo.

Nuestra reacción a las recompensas inesperadas es el motivo por el cual las máquinas tragamonedas son tan efectivas. Ellas proveen un programa variable de recompensas o sea que no podemos predecir cuándo vamos a ganar. Por eso siempre es una sorpresa cuando ganamos (y los casinos lo saben).

3. Otra forma de sorpresa sucede cuando nos encontramos con algo que no coincide con nuestra visión del mundo.

Por ejemplo, nos encontramos con un perro púrpura. Nosotros ya recordamos a los perros, a menos que usted haya tenido un incidente traumático de pintura con perros en su niñez, usted no tiene el púrpura como parte de su modelo mental de perro.

Por lo tanto cuando lo ve confirma que tiene la forma y el movimiento correcto, etc., salvo el color. Entonces usted tiene dos ideas: Es un perro púrpura vs. Los perros no son púrpuras. Esto se denomina Disonancia cognitiva.

Usted necesita reconciliar ambas ideas opuestas con explicaciones como alguien pintó al perro, estoy viendo cosas, tal vez realmente existen perros púrpuras. En el último ejemplo usted está reconciliando y expandiendo su modelo mental para perros incluyendo a los perros púrpuras.

Esto es lo que algunos llaman un momento didáctico en el que un elemento de fricción requiere que el aprendiz reconcilie una idea disparatada con su modelo mental previo.

4. El elefante es una criatura curiosa.

La curiosidad es la excitación que se genera cuando la atención se focaliza en un hueco en nuestro conocimiento. Este hueco en la información genera una sensación de privación denominada curiosidad. El individuo curioso está motivado para obtener la información faltante para eliminar la sensación de privación.

El elefante es una criatura curiosa y si puede incitar en él curiosidad puede obtener mucha de su atención.

¿Cómo puede uno lograr que el elefante se vuelva curioso?

a. Hágale preguntas interesantes. Las preguntas interesantes requieren que el aprendiz interprete o aplique la información. Contestar de memoria o una búsqueda en Google son una pérdida de tiempo.

b. Plantéele un misterio para ser resuelto.

5. ¡Dígale que otros elefantes lo están haciendo!

El elefante es una criatura social. Una manera de atraer su atención es crear una sensación de compromiso social. Prestamos más atención cuando hay otras personas involucradas. El aprendizaje social se puede lograr a través de la colaboración, la competición y pruebas sociales.

6. Muéstrele cosas brillantes.

Los estímulos visuales, el humor y las recompensas atraen la atención del elefante.

El elefante es muuuuuuy visual. Use imágenes para explicar conceptos o metáforas.

Las imágenes visuales ayudan a distribuir la carga.

Las imágenes proveen contexto a los contenidos.

Utilice tácticas auditivas y kinestésicas para atraer la atención del elefante ya que éste es también una criatura táctil y auditiva.

El humor también focaliza la atención del elefante. Recuerde siempre que, sin importar su edad, ¡al elefante le gusta jugar!

Otra forma de atraer la atención del elefante es hacerle saber que hay premios, recompensas, etc. Pero hay que tener en cuenta que existen malas y buenas recompensas.

Las recompensas extrínsecas pueden desmotivar a los alumnos (por ejemplo: si se sacan una buena nota podrán irse más temprano). Entonces el aprendizaje se transforma en un trabajo u obligación (es extrínseco a la experiencia). El énfasis rápidamente puede cambiar de la actividad a la recompensa.

Las recompensas intrínsecas motivan más. Ejemplos de recompensas intrínsecas son la satisfacción provista por la actividad en sí misma, el placer de una nueva capacidad, etc. Para que una recompensa pueda ser intrínseca debe satisfacer una necesidad o deseo del aprendiz.

Motivación: en donde aprenderemos que no siempre aprendemos lo correcto cuando aprendemos de la experiencia y que el elefante es una criatura de hábitos.

Hay dos tipos de motivaciones. Una es la motivación para aprender (que ya hemos visto) y la otra es la motivación para hacer.

Mandar mensaje de texto mientras manejamos es peligroso. ¿Por qué la genta hace cosas que saben que son malas ideas? No es porque no sean inteligentes. Frecuentemente es porque el jinete sabe y el elefante es el que hace.

Supongamos que de cada 10 personas que mandan mensajes de texto mientras manejan hay un accidente. En la tabla anterior ambos conductores están aprendiendo de la experiencia pero la lección que está aprendiendo el conductor número 2 es que mandar mensajes de texto mientras maneja está bien (mire toda la experiencia que lo confirma) hasta que no está bien.

Es por esto que las personas tienen dificultades con actividades cuya acción es ahora pero la consecuencia es a largo plazo. El elefante es una criatura de la inmediatez.

Actividades clásicas “Yo sé, pero...”

En estas actividades se le pide al elefante que sacrifique el presente para una ganancia en el futuro, pero el elefante sólo es persuadido por lo que está pasando ahora y por la experiencia de las consecuencias inmediatas.

El jinete sabe que existe una asociación con consecuencias en el futuro pero, sin importar las consecuencias, éstas son muy abstractas para influenciar al elefante. ¡Imagine al elefante de sus alumnos frente al teorema de Pitágoras!

Recuerde:

a. El cambio es duro. Todo lo que requiera un esfuerzo extra es más fácil si el elefante está de acuerdo. En especial, cambiar un patrón existente de conducta requiere un esfuerzo para el elefante porque él es una criatura de hábitos. Lo que quiere decir que si está acostumbrado a ir para la izquierda le costará un esfuerzo importante ir para la derecha.

b. Cada vez que un aprendiz cambia su conducta, esto es un proceso no un evento. Por lo tanto necesitará ser reforzado en el corto y en el largo plazo, ¡si no se retirarán, y olvidarán, del proceso!

c. Somos criaturas de hábito irritadas por la lenta pendiente de nuestra curva de aprendizaje.