Cuando llevamos adelante acciones altruistas no solo nos sentimos bien, sino que podemos obtener otros beneficios tales como sentirnos más empáticos, con mayor felicidad y sentido en la vida.
  • 27 de Enero de 2020

Ser altruistas nos hace bien

La ciencia y sus investigaciones nos demuestran algo que muchos de nosotros sabemos y hemos podido sentir: hacer el bien nos lleva a disfrutar de una oleada de sensaciones placenteras. Un nuevo estudio realizado en la Universidad de Pekín arrojó otros beneficios que producen los comportamientos altruistas.

Los investigadores de la Escuela de Psicología y Ciencias Cognitivas y el Laboratorio de Comportamiento y Salud Mental de la Universidad de la capital China, liderados por Yilu Wang, se propusieron encontrar algunos de los beneficios del altruismo y pusieron su atención en cómo afecta en la percepción del dolor.

Para su trabajo realizaron cuatro estudios. El primero de ellos se basó en pedirle a un grupo de personas expuestas a condiciones de frío si deseaban contribuir a revisar un manual para niños migrantes. Quienes se habían ofrecido como voluntarios informaron experimentar menos frío que aquellos que no lo hicieron.

La segunda prueba fue requerir una donación de sangre después de un terremoto para los damnificados. Los individuos que decidieron donar calificaron el dolor del pinchazo menor al de otros que habían donado en situaciones donde no hubo desastres.

En el tercer estudio les solicitaron a pacientes con cáncer que ayudaran a cocinar y limpiar para otros pacientes con su misma afección y a otros que hicieran estas tareas para ellos mismos. Los que hicieron las labores para los otros informaron menor dolor.

El último experimento fue el pedirle a un grupo de voluntarios que donaran dinero para ayudar a niños huérfanos y que expresaran cuánto creían que su aporte contribuía con los pequeños. Luego fueron sometidos a una suave, pero molesta descarga eléctrica. Durante la descarga se escanearon los cerebros de los participantes con resonancias magnéticas y los científicos pudieron observar que la actividad de la corteza cingulada anterior y la ínsula en respuesta al shock doloroso se veía reducida después de haber realizado las donaciones, lo que resultada en una menor percepción del shock y el dolor.

Si unimos las conclusiones de esta investigación con los resultados obtenidos en otros estudios como los realizados por los profesionales del Kellogg School of Management de la Northwestern University y de la Universidad de Colonia, que presentaron cómo dar y ayudar a los otros produce beneficios de sentirse más empáticos, con mayor felicidad y sentido en la vida, podemos reflexionar que ser altruistas nos hace muy bien.

Cada día deberíamos estar atentos a ver si damos esa ayuda, palabra de agradecimiento, reconocimiento y abrazo a otras personas que pueden ser no tan lejanas. ¿Cuántas veces no nos damos cuenta de lo que podemos hacer por quienes tenemos a nuestro lado? Ese mimo a los otros será también un mimo para nosotros mismos.


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